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Santa Eufemia... a los pies del coloso, casi

Santa Eufemia de Cozuelos, al fondo el Pico Curavacas. Montaña Palentina
Cuando conocí a Juan José Bustamente tuve la grata sensación de que estaba ante un gran hombre. Una de esas buenas personas que han dedicado gran parte de su vida a una digna labor. En este caso al que me refiero, a una tarea que es absolutamente impagable: custodiar el legado románico dejado por nuestros antepasados en Olmos de Ojeda. Juan José y su familia son un referente imprescindible en la conciencia del custodio, actual y pasado, del más prominente estilo arquitectónico de la bella y diversa provincia palentina.

Nuestra historia fue escrita en aquellos tiempos... sobre las piedras que llegaron hasta nuestra generación en el mismo orden en que fueron enumeradas por nuestros antepasados durante su labrado, no sobre las que quedaron en la cantera ni sobre aquellas que volvieron a esta... cautivas de la infamia del ser humano. Por ello, toda mi admiración hacia Juan José y su familia, pues a pesar de las dificultades de estos tiempos tan difíciles de dura y cruda crisisi, han sabido mantener en pie este excepcional conjunto monacal, que es referencia del románico norte rural palentino. En su talante y sonrisa continua, mientras orgulloso explica este legado, se describe y se descubre una enorme pasión por el arte románico difícil de superar. Gracias, amigo, la historia, que es sabia, sabrá recompensarlo.

El día anterior, previo a dirigirme hasta Olmos de Ojeda, había estado ojeando el blog que en Internet mantiene la familia Bustamante, relativo a su actividad empresarial dedicada al turismo rural. Esta empresa familiar, de gran arraigo en la comarca, hoy se encarga de mantener en perfecto estado de conservación este impresionante legado histórico, enmarcado dentro de lo que se denomina: La Finca Santa Eufemia (clic en el enlace). Juan José hizo de excepcional guía durante mi visita al complejo rural y por supuesto también durante el recorrido efectuado en torno a la iglesia de Santa Eufemia y su extraordinario Museo. Tengo que reconocer que mi guía y ahora amigo es una auténtica enciclopedia del arte románico abierta por las páginas centrales, escrita con párrafos magistrales, que los maestros canteros de la época supieron impregnar muy acertadamente en el antiguo Monasterio de Santa Eufemia. No dejó detalle por explicar... ni capitel por detallar, rebordeaba con sus manos y resueltas palabras la historia que estos enmudecidamente cuentan. Se notaba su emoción en cada una de sus frases, perfecta descripción de cada uno de los innumerables ornamentos que esta iglesia aún retiene para el gozo del visitante.

Cabecera y fachada meridional. Sepulcros
Esta iglesia, que formaba parte del "Real Monasterio de Frailas Comendadoras de Santiago", pasó a manos privadas en el siglo XIX, concretamente en el año 1825, pero no por causa de la famosa desamortización de Mendizábal, sino por un canje de tierras entre dichos propietarios de ámbito privado y los Monjas que aquí habitaron hasta los primeros albores del siglo XVI y que, por lo visto, en un momento dado, entendieron que ya no pintaban nada en estos idílicos parajes de la "Toscana Palentina", como así le gusta denominar a estas tierras a nuestro buen amigo Juan José. Pero no solamente de arte está cargado este exclusivo recinto, a su vez, su historia, casi milenaria, es realmente muy intensa y los escritos cincelados sobre sus muros quedaron atrapados en el tiempo para narrarla unos cuantos cientos de años después. 

Uno de los personajes más ilustres relacionados con el templo es  Doña Sancha Alfonso, hija del rey de León Alfonso IX. La infanta fue Abadesa del convento y se perpetuó en la memoria del templo conservándose el sepulcro en el que fue enterrada. Aunque la historia nos cuenta que, años más tarde, su cuerpo incorrupto fue trasladado al Monasterio toledano de Santa Fe el Real.

Sepulcro de la Infanta Sancha
El recinto actual conjuga a la perfección, historia, tradición, patrimonio y modernidad. De hecho, se ha convertido en un excepcional lugar para hospedarse, relajarse, saborear su gastronomía, disfrutar de su entorno y pasar unos días de asueto inolvidables lejos del mundanal ruido. Como gran curiosidad, en una sala aneja a la iglesia, mantiene un museo con interesantes piezas románicas, principalmente provenientes del claustro que otrora lucía el recinto. Asimismo, conserva algunos curiosos vestigios de la iglesia anterior que ya existía en este lugar y sobre la que se construyó el recinto monacal y actual iglesia. Los capiteles que se conservan y que se pueden ver en dicho museo, nos dan una idea del hermoso claustro que tuvo el convento, solo comparable al que hoy podemos admirar en la abadía de San Andrés del Arroyo, a escasos kilómetros de la localidad de Olmos de Ojeda. El museo está mimado y cuidado al máximo detalle, expone una interesante colección de pinturas de diversas iglesias de la provincia, realizadas con la técnica del carboncillo, cedidas por el dibujante Román Lobato, sobre el cual Juan José cuenta una interesantísima historia, no olvides preguntársela.

Capitel del antiguo claustro. La escena de la izquierda representa a las Tres Marías ante el sepulcro vacío de Cristo. A la derecha se representa la muerte de una persona cuya alma es recogida por una Dextera Domini (Mano de Dios). Explicación de Juan Jesús Conejero.
La iglesia está construida en fabrica original con planta de cruz latina, destacando en su cabecera la disposición triabsidal e iniciando el despunte que mira al cielo sobre su crucero principal con un "cimborrio" semi-cuadrado, dotando al conjunto en general de una armoniosa composición muy elegante y visualmente perfecta para el amante del estilo en cuestión. Su imafronte porta lo que hoy es su actual entrada principal, alberga sobre esta una ventana que debe su diseño al más puro y genuino estilo románico. Presenta espadaña, con tres vanos, que mira altiva al visitante que se acerca por el poniente, sabedora de su intratable belleza. Su pared meridional ostenta un pórtico de entrada en el que podemos admirar, entre otros detalles de gran valor patrimonial, un extraordinario capitel que talla dos arpías enfrentadas de una labra verdaderamente magistral. Este pórtico fue en tiempos la entrada natural al claustro del monasterio, hoy es un acceso de entrada al templo, y salida al jardín del recinto, que supongo es solo abierta en espera de mejores ocasiones. 

Pero es en su interior donde se esconde el auténtico espíritu románico de Olmos de Ojeda. La cabecera por la parte interna es majestuosa, su ábside central, en el presbiterio, porta una mesa de altar soportada sobre antiguos capiteles, rescatados de su antiguo claustro, y dos tallas del siglo XIII que consiguen demostrar al visitante la austeridad que imperaba en aquellos tiempos. Los absidiales laterales cumplen su misión  como improvisadas capillas, que enfrentan a la par los sepulcros de la infanta, y tal vez de algún caballero legendario de la comarca que no tuvo la suerte de perpetuar para siempre, sobre este eterno lecho cincelado sobre la piedra. El arco triunfal, como prácticamente toda la nave central, mantiene en un excelente estado de conservación impresionantes capiteles, labrados con motivos muy propios de la imaginería románica rural palentina y entre los que no puede faltar, la viva encarnación en piedra más socorrida de la zona, alegórica a Sansón y su famosa melena.

Capitel del pórtico al antiguo claustro
Casa rural Finca Santa Eufemia. Espadaña de la iglesia
Pero mejor que describir... es ver. Pues no puedo negar que existen infinidad de publicaciones que detallan con todo lujo de detalle tan gran legado histórico, e innumerables expertos en el románico, que sacarían los colores a este humilde narrador de relatos cortos de momento y solo de momento exclusivos para la red de redes. Por ello, que mejor que hacer una visita virtual de su interior y comprobar por uno mismo todos y cada uno de los detalles que esta excepcional iglesia ofrece al amante del arte en general y del románico en particular.

En definitiva, entra en la imagen virtual que inserto a continuación de este párrafo y gira a golpe de ratón sobre las diferentes perspectivas que esta ofrece. Descubrirás interesantes motivos que, a poco que ames este arte, te harán sentir la necesidad de acercarte en vivo y en directo al lugar, para disfrutar y gozar de las maravillas que ofrece este encantador templo. Ven y verás:

VISITA VIRTUAL EL INTERIOR DE LA IGLESIA:



Mesa del Altar
Cabecera, al fondo el Pico Curavacas
Cabecera tri-absidal
Interior del Museo
Fachada sur

Fotografías propias previamente retocadas
Mi blog de fotografía: 

Moarves de Ojeda... el pórtico románico que anuncia lo que descubrirás a los pies de la Montaña Palentina


La iglesia de San Juan Bautista de Moarves de Ojeda es excepcional. Pero qué digo, no, no, es única. Es una joya del románico rural palentino que aletarga los sentidos y enmudece la más airosa exclamación, emitida por el amante de este estilo arquitectónico a la vista de esta magistral obra, edificada durante los duros y difíciles tiempos del medievo en estos mágicos lares.

No pasa desapercibida para el viajero... que encamina entusiasmado su destino hacia la Montaña Palentina en busca de tranquilidad, arte, cultura y naturaleza en su estado más puro. Y es seguro que, a escasos kilómetros de las altas cumbres de este idílico paisaje, se detendrá atraído por una inexplicable fuerza, que le engulle y le arrastra hacía el muro sur de esta edificación meramente eclesiástica... templo histórico sin discusión, cuya impertérrita fachada vigila estrechamente al mediodía... Cuando atónito la observa y alza su vista sobre su rojizo pórtico, en ese mismo momento, comprende que es la mano diestra del excepcional Pantocrátor, que luce en su portada escoltado por un apostolario tallado sobre su canto... quién de verdad le ha encaminado a su destino... susurrándole al oído: "detente en tu camino, verás y entonces comprenderás..."


A Moarves se llega, desde Santander o desde Palencia, a través de la autovía de la Meseta A-67. En el caso concreto de que nuestro punto de referencia sea la capital de la provincia palentina, a la altura de Herrera de Pisuerga, debemos dejar la autovía y dirigirnos en dirección Cervera de Pisuerga por la carretera Provincial 227. Antes de adentrarnos en plena comarca de la Ojeda, divisaremos el espléndido templo de la localidad de Villabermudo: la iglesia de Nuestra Señora de la Asumción (ver en este enlace), a su vista, seremos conscientes, desde el primer momento, del extraordinario legado románico que en estas bellas tierras palentina nos vamos a encontrar.


A pesar del gran patrimonio que ostenta esta comarca palentina, la iglesia de San Juan Bautista de la localidad de Moarves destaca, en mi opinión, sobre todas las demás construcciones eclesiásticas de la zona, su excelente y laureada fachada sur, la mesa del altar y la pila bautismal mucho tienen que ver en ello. Y eso que hablamos de una comarca portentosa en patrimonio: Perazancas, San Andrés del Arroyo, en Santibañez de Ecla, Santa Eufemia de Cozuelos, en Olmos de Ojeda, etc., pueblos y lares emblemáticos que son visita obligada a realizar... si lo planificas con tiempo prudencial; convirtiéndose dichos lugares en buena muestra de esto que aquí mismo expreso. Es imposible una vez que estás en ruta que la iglesia de Moarves pase desapercibida, pues en plena carretera, dirección norte, el conductor y pasajeros, a la altura de dicho templo, tienen tiempo sin modificar su trayecto para contemplar perfectamente su majestuosa fachada sur e, incluso, como previo aviso de detención en el pueblo, la parte absidal de este bello templo se resuelve en la estrechez de dicha senda. La parada es obligada por mucha prisa que tengas. Algo te atrae que te obliga a dejar atrás los compromisos adquiridos y robarle unos minutos al tiempo, nunca perdido, para admirar tanta belleza. 

Será tal vez su friso, donde en su centro luce un excepcional e irrepetible Cristo en Majestad, obra tallada sobre la piedra rojiza de la tierra que impresiona mientras contemplas los imposibles pliegues realizados sobre su túnica por la mano experta del maestro cantero. O tal vez... será su todo conjunto, enmarcado sobre su fachada meridional, que transmite un aspecto verdaderamente sobrenatural y que fue perfectamente definido en su día a su paso por estas tierras por Don Miguel de Unamuno, como "Encendida Encarnación". Y yo me permito la licencia de añadir: que en todo aquel que observara... tanto arte cincelado sobre el duro y rocoso canto... en sus propias carnes sentirá las manos del maestro escultor recorriendo su piel, arrancándole irremediablemente un suspiro de rojez. Bajo el friso y como elemento decorativo de sujeción, aún se conservan dos curiosas ménsulas en perfecto estado de conservación. El motivo del tallado de una de estas... obsérvala con especial atención... pues te retrae a los ya olvidados en la memoria... aquellos tiempos de maestra y pupitre de la más tierna y dulce infancia.


Pero son muchos más los detalles a observar en este emblemático templo. Sus capiteles están decorados con diferentes escenas que representan animales, hombres, vegetales e incluso músicos, entre otros variados y curiosos motivos típicos de la época, que destacan por la viveza de su tallado. Las dos ventanas de su fachada sur, aunque eclipsadas por tanta explosión de belleza próxima a estas, no deben pasar desapercibidas para el amante de esta composición y es obligado su detallado miramiento e interiorización, pues realmente realzan el conjunto de una forma extraordinariamente singular. El Tetramorfos labrado sobre su friso escolta al Cristo en Majestad, prestando al conjunto una dimensión verdaderamente impresionante. En su hastial de poniente, en estado de divino alumbramiento y alejado de los miles de peregrinos en busca del santo del océano atlántico, encontraremos la típica espadaña característica de toda esta comarca palentina, realizada en piedra de sillería, luciendo en su seno dos vanos o troneras, donde alojan sendas campanas que dedican su repique al anuncio puntual del inicio del culto. Espadaña, de planta constructiva habitual y elevación sobre el edificio de sencillo ornamento, cuya liviana imagen ofrecida al visitante no le resta ni un ápice de encanto a este hermoso templo de Moarves.


Pero aún quedan muchas más sorpresas por descubrir. Explosionan visualmente por si solas  una vez que te adentras en su interior. Tengo que decir, que después de un buen rato deambulando por las solitarias calles de la localidad, encontré a quien me abriera de par en par las puertas del templo, franquear tan bello pórtico, acariciar la espiritualidad del momento y sentir en mis propias carnes el recogimiento que se respira en su interior. Esta emotiva sensación la intuyes ya con anterioridad, mientras estás fotografiando la fachada del edificio... el silencio que se palpa extramuros de la iglesia se contagia a intramuros en este lugar tan especial. 

Todo su interior es una auténtica joya del románico rural palentino, en esto hay poca discusión. Lo primero que visualiza tu retina en el mismo momento en que las neuronas del cerebro se disponen a procesar y reflejar la zona absidal del templo, es su pila bautismal. Está ubicada a la derecha de la mesa del altar, por cierto, ornamentada con un encanto especial, pero no sé si fue su enclave inicial, pues no parece el lugar del baptisterio original. Mientras atónito la admiras, eres plenamente consciente de que el arte se ha reencarnado en vida sobre la piedra de labra en tan impresionante obra arquitectónica de nuestros ancestros. Catorces magistrales figuras rodean el consagrado recipiente que recoge el agua bendita derramada sobre la piel incipiente del nacido, que inicia al neonato en el misterio... mientras, a su lado, otros ocupan su tiempo en descubrir quién es la idolatrada figura "sobrante" en dicha talla. 


La familia Santos custodia las llaves de la iglesia desde hace más de 200 años, son los auténticos custodios del patrimonio románico de Moarves. Santiago me enseñó encantado, y tan entusiasmado como yo, la iglesia. Me fascinaron sus explicaciones, sobre todo las relativas a la pila bautismal. Se emocionaba al comentar, con orgullo, que un miembro de su familia fue el primero en darse cuenta del curioso detalle descrito anteriormente, el de las catorces figuras talladas en la antigua roca, ahora convertida en recipiente de agua bendita. Si atendemos a la tradición eclesiástica, en el sentido de entender el apostolario en doce miembros, y comprobamos que la decimotercera figura labrada es el Cristo en Majestad, a quién corresponde la decimocuarta imagen. 

En definitiva, a partir de ahora, para resolver de manera fidedigna estas cuestiones, recurriré a mi buena amiga Cristina Párbole, gran amante del románino norte y experta en estas lides: "hay interpretaciones para todos los gustos. En uno de los libros dedicados a la iconografia de las pilas bautismales, se dice que son los 12 apóstoles, Cristo en Majestad y Maria. Pero por su parte, están los que dicen que serían los 12 apóstoles, Cristo y el encargado de realizar la pila, no es raro que en las pilas aparezca el cantero de esta, como se indica en la de Cillamayor". Dicho esto, ya solo me queda decirte lo siguiente: vete a visitarla y quédate con la conclusión que tú mismo consideres más oportuna...

Palencia, camino del más bello románico.

Vista virtual en 360º del interior de la iglesia. Girar con el ratón:









Fotografías propias previamente retocadas
Mi blog de fotografía: 


Gama, donde el paisaje se conjura con la historia


Entre un paisaje de ensueño... pleno de valles, montes y riscos. En el extremo más oriental de la provincia de Palencia. Cortejada muy de cerca por los restos de su antiguo castillo. Labrada por las manos expertas de sus canteros. Entre tanta maravilla creada por el hombre del medievo, el amante del arte románico... se encontrará... con la iglesia románica de Gama.

Y ya en ese mismo momento, pensará... que si hay un lugar donde se hace merecido honor al visitante en general, y con mayor motivo... al amante "de la lectura" en particular, este es... sin lugar a ninguna duda, en la iglesia advocada a San Andrés de esta histórica localidad palentina.

Es realmente gratificante observar con detenimiento su ábside y contemplar el merecido homenaje, que aquel ilustrado tallador de la piedra quiso perpetuar en el tiempo, sobre uno de los canecillos de su cornisa, al "hombre de letras". El lector, como así bien se le puede denominar, es un auténtico icono erigido al erudito de aquellos ancestrales tiempos, tallado sobre esta amarillenta piedra. Una emblemática iconografía que decora esta maravilla del románico norte, enmarcada en un paraje de ensueño y que el auténtico amante del románico encontrará al final del camino... del más bello románico rural palentino.

Canecillo "El Lector"
Mave, hoy, pertenece al municipio de Aguilar de Campoo, la villa palentina galletera por excelencia. Esta localidad es una visita imprescindible en la ruta del románico norte, bien lo merece. Una vez allí, es de obligación, y no simplemente pura devoción, subir su cerrro, "el protector", y observar los restos de lo que otrora fuera su portentoso castillo, ubicado en la zona conocida como la meseta de Recuevas en las estribaciones de las Tuerces, otro encantador paraje palentino a visitar. Por cierto, lugar desde donde se obtiene una impresionante vista de estos lares. Además, desde su cumbre, como premio visual de primer orden, contemplarás una excelente vista de la impresionante iglesia románica de San Andrés. 

La carretera que lleva hasta Mave desde Aguilar de Campoo, discurre por bellos parajes colindantes a las primeras estribaciones de la Montaña Palentina. Una vez en la localidad, detectas una explosión de belleza natural digno de relatar. Entre el cerro, en su flanco sur, y a la ladera de los suaves valles en su tercio norte, podemos vislumbrar las primeras cumbres nevadas de la montaña. Sin ninguna duda, disfrutarás de una naturaleza que poco o nada tienen que envidiar a otros lugares de nuestra extensa comunidad.

Pero vayamos por fin al grano. Una vez centrados en el románico y frente con frente a la iglesia de San Andrés, es momento de destacar su pórtico de entrada, sencillamente magistral, es una bella muestra del más puro románico rural de la provincia de Palencia. Dicho pórtico está montado sobre una ampliación de nave hecha sobre la iglesia inicial, realizada en la pared meridional del templo. En esta ocasión... hay que decir, en honor a la verdad, que es uno de esos añadidos que están armoniosamente integrados sobre la edificación original, y esto viene al caso, pues en este sentido, lamentablemente no ocurre lo mismo con los muros de fortificación que sujetan y refuerzan su ábside del naciente, exageradamente fortificados, aunque estoy seguro que se edificaron con toda la buena intención e incluso, yo no lo pongo en duda, gracias a estos refuerzos, hoy podamos admirar y contemplar en perfecto estado "el bello lector" y el resto de canecillos que cortejan su cornisa.


Su hastial occidental luce una hermosa espadaña con el aspecto típico y habitual de las iglesias de la zona. Está fabricada en piedra de sillería y presume en su seno de tres vanos, uno de ellos, el situado en lo más alto de su cumbre, huérfano de su badajo. En este aspecto, podemos encontrar varias espadañas más a lo largo y ancho de toda la comarca montañesa de este estilo constructivo. En su interior... reina la sobriedad, la austeridad propia de la época y el espíritu más romántico... y románico. Es un lugar ideal para el recogimiento... el silencio llena los huecos dejado por los ornamentos litúrgicos. En él, podemos disfrutar de un arco triunfal realmente atractivo que se asienta sobre dos soberbios capiteles en perfecto estado de restauración, simplemente magistrales. Su curiosa iconografía representa a Daniel entre dos sumisos leones, el uno; y, el otro, una escena de enfrentamiento entre  dos caballeros medievales de la época luchando "tal vez"... por una bella mujer, ¿quién sabe? 

En definitiva, Gama es un lugar que entusiasma al visitante, no solamente por su excepcional enclave y por la belleza de un paisaje realmente privilegiado, sino, también, por su importante, ilustrada, extensa historia y excepcional legado patrimonial.

Palencia, camino del más bello románico.








Fotografías propias previamente retocadas
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Husillos, la Colegiata... el interior


Husillos fue sede de dos importantes concilios eclesiásticos celebrados en épocas del medievo, concretamente en los años 1088 y 1104. Sobre dichos eventos, ya escribí en un anterior artículo en este blog y cuyo principal argumento giraba en torno a la hermosa Colegiata que este pueblo terracampino ostenta en pleno corazón de su casco urbano (clic en el enlace). En aquella ocasión, me fue imposible visitar su interior, pues el templo estaba cerrado a cal y canto y no conseguí encontrar a nadie que me enseñara por dentro esta excepcional iglesia. Pero tengo que decir, que  a la vista de tan impresionante edificación y de las referencias que había encontrado en Internet, imaginé que dicho templo... era bello, muy bello... y ahora puedo confirmar que no me equivoqué.


Hace algunos días, gracias al convenio de colaboración firmado entre la Diputación y el Obispado, destinado a mantener abiertos un buen número de templos de la provincia, pude visitar esta hermosa iglesia. En esta ocasión, añadiré algo más, tuve la enorme suerte, y el gran honor, de tener de guía al párroco de la Colegiata, Don Dionisio. Fueron todo facilidades... fueron todo explicaciones, con qué entusiasmo me enseñaba el templo, palabras que para mí ya tienen un gran valor. El trato que me dispensó fue excepcional y gracias a él, hoy puedo compartir con todos vosotros esta reportaje fotográfico que realice de dicha Colegiata.

Además, Don Dionisio ha realizado una extraordinaria labor de "rescate" de algunos de los ornamentos que hoy orgullosa luce dicha iglesia. Lo que fue en su día su Altar Mayor, en la actualidad se muestra restaurado en el lado del Evangelio, excelentemente recuperado gracias al tesón del párroco y del aporte de vecinos y voluntarios que con gran ilusión hicieron un envidiable trabajo. Esta Colegiata es un tesoro en sí misma. Bajo su subsuelo, según me cuenta Don Dionisio, se encontró uno de los mejores sarcófagos de nuestro país, fue tallado en la ciudad de Roma en la mayor época de esplendor de la ciudad eterna. Hoy se puede admirar en el Museo Arqueológico de Madrid; en él se muestran varias escenas de la Leyenda de Orestes y está considerado como una de sus mayores joyas patrimoniales. Asimismo, enterrada bajo tierra en el subsuelo de esta Colegiata, se halló una curiosa pila bautismal, que hoy podemos admirar a la izquierda de su pórtico de entrada. Pero hay mucho más, no debes de perder detalle, pues en cada una de las paredes de la iglesia, descubres un elemento ornamental excepcional, como se puede comprobar en la fotografía en 360º que a continuación puedes activar.

Visita al Colegiata en 360º con fotografía esférica Clic en la imagen y mover con el ratón:



En definitiva, no voy a extenderme mucho más en este segundo artículo sobre la Colegiata de Santa María de la Dehesa Brava de Husillos. Ya he comentado en más de una ocasión que no puedo detallar muchas cuestiones artísticas, entre otros motivos, por que poniendo un poquito de interés se puede encontrar infinidad de documentación en Internet sobre este particular y, además... por desgracia, este bloguero... de arte, poco o nada. Aun así, espero que este reportaje fotográfico sirva para poner en valor tanto y tanto patrimonio como podemos admirar en cualquier rincón de la provincia palentina.

Ya sabes, Palencia, un gran museo al aire libre.










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Y San Pedro... se hizo cultural


Hace un tiempo que visité Becerril de Campos, ya escribí sobre esta bella villa en mi blog mochilero: "Becerril de Campos conjuga historia, tradición y modernidad con pleno esplendor" (clic en el enlace para acceder). Tengo que decir que además de descubrir una localidad perfectamente urbanizada y esmeradamente cuidada, encontré un legado patrimonial digno de admirar y reseñar. 

Es verdad que aún encuentras algún que otro punto negro (en el ámbito patrimonial) dentro de su casco urbano y que aquí ahora no viene al caso detallar, aunque en la actualidad, ya finalizada esta increíble remodelación, solo queda uno por restaurar, ánimo amigo Mario, a por ello. Asimismo, en el recorrido por sus calles, te encontrarás una magnánima obra de reconstrucción sobre uno de sus templos más emblemáticos: La Iglesia de San Pedro.

En mi anterior visita, a la vista exterior de estas actuaciones, este bloguero no podía imaginar la magnitud de la ejecución que se estaba llevando a cabo, pero me pareció bien... pero que muy bien y la verdad que a la vista de lo visto... no me ha defraudado.

Un templo totalmente en ruinas es difícil de restaurar (ver fotografía al final de este artículo). ¿Cómo lo haces? ¿Planteas reconstruir con las técnicas de ahora un nuevo templo de planta a tejado respetando su diseño original?, para mí... que no, con seguridad que perdería todo su encanto ancestral. ¿O... te planteas reconvertirlo en un excepcional centro cultural que sirva de guía, orientación y referencia para actuaciones venideras en otros edificios en igual situación de conservación? Para todos los gustos habrá, mi máximo respeto para todas las opiniones, pero yo apuesto por lo segundo.

En mi opinión, Becerril de Campos ahora puede presumir de ser un lugar de referencia, y el trabajo bien hecho puede hacer de este templo un punto de inflexión para relanzar el turismo rural y cultural de nuestra provincia, con permiso de la Villa Romana la Olmeda, que todo suma. No tengo duda, que con actuaciones de este tipo... ganamos todos, lo importante es atraer turismo a la provincia. Además, Becerril es un pueblo donde han sabido conjugar a la perfección: patrimonio, tradición, cultura y modernidad; es decir, el patrimonio al servicio del hombre, que más se puede pedir.

Parece que en el título de mi publicación anterior sobre Becerril, en mi opinión, era acertado, pues esa es la verdadera impresión que te llevas, cargada al hombro, de este pueblo genuinamente terracampino. Es un templo de auténtico lujo, no sabes por dónde empezar a enfocar el objetivo de tu cámara. Todo su interior es sublime, perfectamente armonioso. Especialmente esmerada es la distribución de las nuevas secciones, su planteamiento está cuidado al máximo detalle, y gracias a ello, cuando visitas ahora Becerril de Campos y por lógica su nuevo San Pedro Cultural, te queda la sensación verdaderamente indescriptible de como el hombre es capaz de evolucionar a través de los tiempos, transformando, restaurando y conservando el legado patrimonial.

Para los amantes del románico, también tienen su motivo para venir. Observar su pórtico del lado meridional es de un lujo especial, respeta una buena parte importante de su antiguo diseño y deja entrever la importancia que este estilo artístico tuvo en estas noble tierras, la verdad es que mi primera visita a este pueblo, fue buscando precisamente vestigios del románico en la provincia. Para los amantes del patrimonio en general, su ábside de poniente es una nueva sensación, se ha convertido en un péndulo de Foucault, que cuelga de una estrellado sobre la bóveda de esta, cuya admiración  no te deja seguir su pendulación debido a su espectacularidad y grandiosidad del diseño, los niños la gozarán, te lo aseguro. Para todos, ahora su nave central es el cosmos más sobrenatural, pues corona magistralmente lo que antaño con seguridad fuera un artesonado espectacular, esto no lo sé, es aportación de este humilde autor. También, dicha nave, muestra muy singularmente, cruzando el edificio de norte a sur, una línea meridiana que contiene antiguos signos zodiacales. El coro ofrece al nuevo espectador las mejores vistas de todo el conjunto, perfecto para fotografiar. Referencias estelares presiden el templo y que tienen la particularidad de  que se remontan a más de 500 años, tal vez intuyendo ya en aquellas épocas su destino final, espero que definitivo. No podía faltar un original reloj solar que juega con el interior del templo en perfecta simbiosis, conjugando el espacio tiempo, moderno y ancestral, como pocas veces se puede contemplar. Y que decir de su pila bautismal, no sé si ubicada en la zona original de su baptisterio, pero aun así, traslada una sensación sin igual.

En definitiva, tienes que verlo, pues aquí poco más puedo contar. Que disfrutes de este excelente Centro Cultural.

‪#‎Palencia‬, un gran museo al aire libre.

Fotografía esférica en 360º. Girar con el ratón en todas las direcciones:















Esta fotografía del antes de la ejecución de la obra es de la web de Palencia Turismo

Fotografías propias previamente retocadas
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